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Ventajas e inconvenientes de escribir a cuatro

A lo largo de la historia, muchas han sido las parejas de escritores que han aunado fuerzas para escribir a cuatro manos. Y no me refiero a las colaboraciones en las que uno prepara la documentación y otro escribe; ni tampoco a la contratación de un escritor fantasma por parte de alguien con renombre en la que la persona contratada hace todo el trabajo. Por supuesto, mucho menos pretendo aludir a los libros fruto de un trabajo colectivo. Hablo de esa pareja que se forma temporalmente para idear, elaborar y corregir una novela de cuya autoría son responsables. Aunque también cabe la posibilidad de que no firmen con sus nombres verdaderos, sino que inventen un pseudónimo para representarlos. Los ejemplos de este supuesto son numerosos y me limitaré a citar tres: Charles Dickens y Wilkie Collins con una comedia denominada Los perezosos; Joseph Conrad y Ford Madox que escribieron una novela de ciencia ficción llamada Los herederos y Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges mediante sus humorísticos relatos unificados bajo el título de Crónicas de Bustos Domecq. Las ventajas de este sistema son:

Más rapidez al escribir. Como norma general, cuatro manos tienen más capacidad que dos. A no ser que ambos se tumben a la bartola. En ese caso, es indiferente ser uno, dos o quinientos.

Un brainstorming más amplio y completo. Considero que es evidente que dos personas poniendo en común ideas, pueden aportar más frescura y originalidad al escrito. Al documentarme para este artículo, me he dado cuenta de que este sistema se ha utilizado en bastantes ocasiones para elaborar textos cómicos. Entiendo que entre personas afines haya más posibilidades de que surja una sintonía que ayude a sacar a relucir la vena humorística de ambos.

Haces equipo. Trabajando a dúo sientes que formas parte de algo importante. Y para ello, hoy en día ni siquiera es necesario juntarse presencialmente. Con los correos electrónicos, las llamadas telefónicas, los drive y las videoconferencias, estar con alguien físicamente se convierte en una circunstancia voluntaria. Se trata de una gran utilidad que nos ofrece la tecnología.

Podéis repartir y parcelar el trabajo. Pongamos que a uno se le da bien desarrollar los diálogos y al otro la construcción y descripción de personajes. O uno de los miembros del dúo tiene desparpajo para hablar en un canal de Youtube y al otro se le ocurren muchas ideas para escribir artículos en un blog, pues hoy en día la promoción resulta fundamental. Es obvio que cada uno debe centrarse en lo que se le dé mejor, sin olvidar que ambos deben mejorar en los campos en los que no son tan hábiles para ser más independientes.

No hay tanto problema con los bloqueos, la falta de inspiración o el miedo a la página en blanco. Hay días en los que cuesta empezar y uno observa con creciente desánimo que las palabras no fluyen o cuando salen carecen de chispa. Al tratarse de una pareja, hay más posibilidades de que en esos momentos de bajón haya alguien con más energía y decisión para tomar la iniciativa y llevar las riendas.

Pero como todo en la vida tiene su cruz, analicemos ahora las desventajas y los inconvenientes de este peculiar método de escritura.

El ego y un debate constructivo que puede devenir en discusiones estériles. Es evidente que entre dos escritores, habrá momentos en los que se confrontarán ideas y no se llegará a un acuerdo satisfactorio. En este caso y en el sacrosanto nombre de la amistad y del progreso de la novela, uno de ellos deberá dar su brazo a torcer. O bien deberán ponerse de acuerdo para echarlo a suertes en el caso en el que exista una disparidad de opiniones. De cualquier forma, esta falta de acuerdo puede ocasionar frustración, porque si una novela carece de algún componente que alguien considera muy importante, es posible que el perjudicado empiece a sentir el proyecto como algo ajeno, no se implique y no quiera repetir la experiencia.

La búsqueda de la armonía literaria. Considero que no resulta nada fácil que entre dos autores pueda salir una novela redonda y a los hechos me remito. De estos experimentos pueden salir buenas novelas, e incluso novelas de cierto éxito comercial, pero no grandes obras merecedoras de estudios o que aparezcan en las antologías.

El desequilibrio entre ambos. Es lamentable, pero probablemente uno acabe haciendo casi todo el trabajo, mientras el otro solo se limite a hacer tareas secundarias. Sé que suena pesimista, pero seguramente y en muchos casos, uno de los dos tomará más decisiones que el otro, que tenderá a ceder para rehuir las discusiones.

Uno cada capítulo; uno cada parte; uno cada punto de vista. Creo que escribir cada uno un trozo contradice el espíritu que debería tener la escritura a dos manos. El resultado no será homogéneo, el escrito seguramente no tendrá un estilo uniforme y es muy posible que al lector le resulte desconcertante. En mi opinión, la opción de una narración en primera persona y que los autores se repartan la elaboración del punto de vista de una parte de los personajes, sea lo más adecuado, porque es la manera de que el contraste entre los dos estilos de escritura no resulte tan chocante.

La desaparición de tu marca. Seguramente, si las novelas escritas así funcionan bien, ambos miembros de la pareja literaria estarán satisfechos y seguirán juntos. El problema es que decidan separarse después de uno de estos proyectos; entonces, ambos tendrán que enfrentarse a la nueva realidad con un nombre que queda desdibujado y diluido en el conjunto creado. Ahí entrará en juego la personalidad de cada cual, para reinventarse.

2 respuestas a «Ventajas e inconvenientes de escribir a cuatro»

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